Control biológico de Centrocestus formosanus utilizando poblaciones de langostinos monosexo

Los langostinos también aportan la ventaja adicional de constituir un producto secundario de alto valor para la biomasa producida en estanques sin la necesidad de alimento adicional. Tras los recientes avances biotecnológicos en la producción de langostino monosexo, las poblaciones de langostino monosexo que no se reproducen ahora están disponibles comercialmente para su análisis como agentes de biocontrol ecológicamente seguros en la acuicultura. Experimentos en laboratorio evaluaron la capacidad de langostinos mono sexo de Macrobrachium rosenbergii para depredar caracoles de M. tuberculata y T . scabra. Los resultados demostraron que incluso un solo langostino que pesa > 4 g es capaz de exterminar docenas de crías de caracol por día y, por lo tanto, de prevenir el reclutamiento de crías en ambas especies de caracoles. Los langostinos grandes exhibieron habilidades de depredación significativamente superiores con respecto a los caracoles grandes de ambas especies, siendo los caracoles Melanoides más susceptibles a la depredación que los caracoles Thiara

Esta investigación es la primera en integrar estudios de laboratorio con observaciones de campo sobre la utilidad de los langostinos monosexos hembras de Macrobrachium rosenbergii como agentes de biocontrol de los caracoles dañinos en estanques de peces. Se descubrió que estos langostinos son agentes de biocontrol efectivos en estanques acuícolas de engorde de tilapia en términos de reducción tanto en la abundancia de caracoles como en las tasas de infección de peces con los parásitos transmitidos por los caracoles. Los resultados prometedores de este método de biocontrol requieren un estudio adicional destinado a optimizar el poder de biocontrol y el beneficio de las poblaciones de langostinos monosexo en policultivo con peces como parte de estudios de evaluación de riesgos ecológicos más amplios y completos.

Centrocestus formosanus y estrategias para su control.

Centrocestus formosanus, es un parásito Digeneo de la familia Heterohydae. Este gusano requiere de 3 hospederos para completar su ciclo de vida (un caracol y un pez como hospedero intermediario, y un vertebrado -mamífero o un ave- como su hospedero definitivo. En el pez, el tremátodo infecta las branquias y forma metacercarias que alteran la eficiencia respiratoria, lo cual restringe el crecimiento y puede llegar a disminuir la tasa de sobrevivencia. Si un pez infectado es consumido por un vertebrado (un ave en la mayoría de los casos), los gusanos maduran en el pequeño intestino del vertebrado donde produce huevos y son liberados en las heces. Cualquier huevo liberado en un cuerpo de agua eclosionará e infectará su primer hospedero intermediario, por ejemplo, el caracol de agua dulce Melanoides tuberculata. Este caracol partenogenético es endémico en el medio Este, pero en los recientes años ha llegado a ser una especie invasiva en varios países, llevando consigo el parásito tremátodo. De hecho, M. tuberculata sirve como un hospedero intermediario para 37 especies de tremátodos parasíticos que infectan no solamente peces si no también mamíferos incluyendo los humanos. Tanto en poblaciones de peces cultivadas como silvestres, incluyendo especies de peces económicamente importantes, las infecciones con C. formosanus están asociadas con patologías severas. Dado que actualmente no hay tratamientos disponibles para los peces infectados, la mayoría de los esfuerzos para controlar el tremátodo parasítico y el molusco hospedero recaen en el uso de molusquicidas químicos no sustentables, los cuales podrían dañar especies no blanco. Programas alternativos de control de moluscos incluyen la remoción mecánica de los moluscos del fondo de los estanque. Sin embargo, este método es caro y es exitoso parcialmente, ya que las instalaciones acuícolas industriales no están aisladas del ambiente en su alrededor donde los caracoles son abundantes y pueden fácilmente repoblar los estanques. Es así como los programas de control biológico de los caracoles son considerados los métodos ambientalmente más seguros para exterminar los tremátodos, pero estos también no son libres de peligros. El mayor riesgo en la introducción de los agentes de biocontrol es el establecimiento permanente de poblaciones invasivas del agente de biocontrol en el nuevo ambiente. Tal invasión podría resultar en el desplazamiento de especies nativas, el entrecruzamiento con especies locales y la introducción de nuevos patógenos. También hay riesgo de que las especies de biocontrol pueden afectar organismos no-blanco y la biodiversidad.

Para el biocontrol de los caracoles en los estanques acuícolas, la carpa negra (Mylopharyngodon piceus) es un posible candidato. Esta especie es un depredador efectivo de caracoles, pero no está disponible como especie de biocontrol para instalaciones acuícolas intensivas, debido a que compite con los peces cultivados por alimento así como las crías de de carpa no siempre están disponibles. Además, especies de carpa, como muchas otras especies de peces, también son susceptibles de infectarse con C. formosanus, y de esta manera, su eficiencia como agente de biocontrol está muy lejana de ser ideal.

Paper: Prawn monosex populations as biocontrol agents for snail vectors of fish parasites. Aquaculture520, 735016.

Autores: Savaya, A., Glassner, H., Livne-Luzon, S., Chishinski, R., Molcho, J., Aflalo, E. D., … & Sagi, A. (2020).

Link: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0044848619320903

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